Después
apareció el primer Hombre,
rico en antenas y guardando nostalgia de las alas.
A él le fue remitido el Cetro de las ordenanzas.
- Sigue todavía, Divino Cielo, no te detengas nunca. Cada
vez que llueve,
¡nacen tantas cosas maravillosas!
Accede a mi última petición, te lo ruego.
Llovió durante tanto tiempo, en aquella ocasión,
que los arroyos devinieron ríos;
los ríos se hicieron caudalosos; y éstos, océanos.
Y el agua se precipitó en el vientre de la tierra sumergida,
que se había vuelto el huésped de un solo ser, una
criatura jamás vista hasta entonces:
¡la inmensa Ballena Azul!
Entonces LA SERPANTERRE recibió
la visita del ÁNGEL que ha guiado
a este pincel y a esta pluma;
después Ella recibió LA
ANUNCIACIÓN DEL DIVINO CIELO;
y fue EL ÉXTASIS DE LA SERPANTERRE;
después EL GOLPE DE LUNA EN EL
CORAZÓN;
después EL GOLPE DE LUNA EN LA
CABEZA;
después EL MANDALA ARTABO apareció
dando la imagen del ideal posible;
después vino DOCE - LA PLENITUD
Y EL ACABAMIENTO.
Cuando todo se resuelve en este PUNTO.