Cosmogonia de ARTABO

LA SERPANTERRE
y
El Nacimiento
de
Agua

(el final)

Después apareció el primer Hombre,
rico en antenas y guardando nostalgia de las alas.
A él le fue remitido el Cetro de las ordenanzas.
- Sigue todavía, Divino Cielo, no te detengas nunca. Cada vez que llueve,
¡nacen tantas cosas maravillosas!
Accede a mi última petición, te lo ruego.
Llovió durante tanto tiempo, en aquella ocasión, que los arroyos devinieron ríos;
los ríos se hicieron caudalosos; y éstos, océanos.
Y el agua se precipitó en el vientre de la tierra sumergida, que se había vuelto el huésped de un solo ser, una criatura jamás vista hasta entonces:
¡la inmensa Ballena Azul!
Entonces LA SERPANTERRE recibió la visita del ÁNGEL que ha guiado a este pincel y a esta pluma;
después Ella recibió LA ANUNCIACIÓN DEL DIVINO CIELO;
y fue EL ÉXTASIS DE LA SERPANTERRE;
después EL GOLPE DE LUNA EN EL CORAZÓN;
después EL GOLPE DE LUNA EN LA CABEZA;
después EL MANDALA ARTABO apareció dando la imagen del ideal posible;
después vino DOCE - LA PLENITUD Y EL ACABAMIENTO.
Cuando todo se resuelve en este PUNTO.


Artabo - 1991 - 2001 Lætitia d’Etiolles